13 mayo 2014

¿Es rentable el negocio del té?

Para mimarse un poco cuando uno está enfermo, para compartir un momento con amigos y familiares o para confortarse cuando hace frío; con estas excusas, la penetración en los hogares del consumo de té, a nivel mundial, supera el 90%. En saquitos, en hebras, instantáneo o frío, son algunos de los tipos de té que se toman en el mundo.

¿Cómo se toma el té en el mundo?

Según los investigadores, el té es la bebida más consumida después del agua. Cada segundo, 25.000 tazas de té son degustadas en el mundo. El consumo interno en Argentina es de 0,12 Kg por habitante al año. Esto equivale a 62 saquitos de té o 9,3 litros de infusión por habitante por año. Quienes más consumen son las mujeres mayores de 50 años.


Té es toda aquella hoja que viene de la planta Camelia Sinensis. Vale aclarar que todo té es una infusión pero no toda infusión es té. La diferencia entre uno y otro es que a la hora de la preparación el proceso cambia. Un té se puede dejar ‘infusionándose’ sólo durante 5 minutos o de lo contrario, se amarga. En cambio las infusiones pueden estar de 7 a 10 minutos tranquilamente.

Carolina Salas Pagliano es una tea sommelier, que el año pasado, hizo un estudio de mercado entrevistando a 250 personas de las que sacó varias conclusiones. Una de ellas fue: “dentro del té, lo que más se consume es el saquito. Primero porque es más práctico y fácil de hacer; segundo, porque es más barato”.

Salas descubrió que al 95% de los encuestados les gustaba el té y lo consumían. La mayoría lo hacía cuando se juntaba con otras personas y muy pocos en el trabajo. Sólo el 65% había ido a una casa de té; y cuando se les preguntó cuánto dinero estarían dispuestos a gastar por dos tazas de té y una porción de torta, el 81% contestó entre 50 y 70 pesos y sólo el 18% gastaría entre 70 y 90.


Carolina Salas Pagliano enseñando a degustar el té en Cuppa.
La sommelier reconoce un grave problema para la subsistencia de las casas de té, ya que estima que las confiterías venden 1 taza de té cada 20 de café. “Los argentinos seguimos siendo muy cafeteros y se hace muy difícil desprendernos de esta costumbre. Si bien en los últimos 5 años creció esta tendencia de tomar té como una especie de moda y ser tops, varios lugares gastronómicos dedicados a esta bebida terminaron cerrando o agregando el café en sus menús como lo hizo Tea Connection, ante el escaso consumo de té”, concluye.


Está comprobado que las casas de té tienen su "venta fuerte" de jueves a domingo de 16 a 19 hs. Si a esto le sumamos el escaso consumo de té -62 saquitos por persona por año- resulta lógico que sólo hayan dos opciones: o agregar nuevas alternativas al menú ya establecido o terminar cerrando el local. ¿Qué será lo mejor, renunciar al sueño de "la casita de té" o sentarse a pensar nuevos horizontes para ese sueño?

Periodismo económico 13/05/2014 (Adaptación web).