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19 mayo 2015

Woody en la vida real II

Anteriormente en Frecuencia Narrativa:

¡Oh, noooooo!
¿Qué hará Woody sin su Iphone?


Hoy: su continuación.

12 mayo 2015

Woody en la vida real

¿Alguna vez te preguntaste qué pasaría si Woody tuviese un Iphone? Un fotógrafo capturó los momentos en que algunos personajes de ficción, en este caso Woody de Toy Story, llega a la vida real y se encuentra con el Iphone. ¿Qué pasará en esta historia? ¡Nosotros te lo contamos!


Hubo un día en el que Woody tuvo en sus manos por primera vez a un Iphone.

19 octubre 2014

La Pelota de Fútbol


Frecuencia Narrativa: Hoy tenemos una invitada especial que es conocida como “La pelota de fútbol”.
Le damos la bienvenida a Frecuencia Narrativa, ¿cómo está Pelota?
Pelota: Podés tutearme. Bien, contenta de que por fin alguien me de un espacio en donde expresarme y que la gente me conozca y no sólo me patee.
FN: ¿Por qué necesitas un espacio? ¿Qué tenes para decir?
P: Muchas cosas. Por ejemplo… ¿alguien se imaginó que la pelota sea mujer?
FN: No, la verdad que no.

18 octubre 2014

¿El bondi quiere hablar?


Si yo hablara...

Primero te buchonearía a vos que te sacas los mocos y los pegas en mis ventanas y caños. A vos, que pegas el chicle en mi asiento. A vos que después de una noche de copas me vomitas todo.

30 junio 2013

El Tren se va...


-Parlante: Señores y señoras es un honor para nosotros darle de alta, aunque sea a uno de los tantos que tenemos en rehabilitación. Después de muchos estudios, operaciones y terapias, el Tren Deseado vuelve a su casa. Todavía no hará el recorrido habitual porque necesita mejorarse, pero de a poco estará como nuevo. Los dejo con él que quiere hablarles...

-(APLAUSOS...  15 MINUTOS DESPUÉS)

14 abril 2013

¿El juego de la silla?


Todos tenemos nuestro punto de vista de las cosas pero las cosas no suelen dar a conocer su opinión. Es por eso que les doy su espacio y les pongo nombre. Las cosas hablan, empecemos a escucharlas.
Hoy: la silla

Silla: Levántate por favor. No puedo respirar.

Hombre: ¿Quién habla?

Silla: Acá abajo. La de madera de cuatro patas.

Hombre: ¿Eh? (se levanta)

25 marzo 2013

Otoño bienvenido a la Argentina

Puntos de vista

Recién llegado, Otoño visitó a Los Mursi por Radio Delta 91.9 y esto fue lo que habló con los chicos del programa el viernes pasado:

Otoño: Muchas gracias por el recibimiento estoy muy contento de estar acá, algunos decían que llegué antes de tiempo y tenían razón. Me tuvieron retenido en la aduana y recién ayer me dejaron pasar.

Toti: No me digas. Muchos teníamos el presentimiento de que estabas cerca y no nos equivocamos. Por cierto, qué fachero te viniste, todo lookeado en los tonos marrones y amarillos. Te quedan muy bien.

Otoño: Gracias, son mis colores favoritos. Los uso seguido. Disculpen la voz pero estoy un poco entre resfriado y afónico.

Omar: Nos dimos cuenta. Es tu época.

31 diciembre 2012

Hoy: el calor


Para todos aquellos que ayer y hoy se quejaban del calor, traigo al protagonista de la historia que les quiere hablar:

Soy amante de las altas temperaturas, la playa, “las olas, el viento, sucundú, sucundú”. Sé que no todos me quieren porque a varios hago desmayar o bajar la presión, pero reconozco que me encanta ser el centro de atención.

 Gracias a mí podes deleitarte con los mejores lomos del verano. Mujeres en bikini y hombres en cuero, son mi especialidad. Te regalan vacaciones por mi presencia y hasta te bronceas con el sol de mi amigo el Verano. Hablando de él… ése si que es de fierro, nunca me abandona. A veces me gusta ir a saludar a la Primavera o molestar al Otoño, pero la gente me putea cuando hago esas visitas. Es por eso que de diciembre a marzo, convivimos Verano y Calor, Calor y Verano. Somos una pareja estacional y estamos juntos por más que a veces me adelante y él llegue siempre tan puntual.

Digamos que como me gusta figurar, aparezco de vez en cuando. Me encanta darle un respiro a la gente y aparecer en momentos inesperados. Quiero que tomen helados, que muestren las piernas, que las chicas se depilen más seguido, que los chicos se maten en el gimnasio para fanfarronear en la playa.

Confieso que me pongo celoso cuando los cantantes le dedican canciones al Verano y yo me quedo con el papel secundario. Nadie se da cuenta que Verano es quien es gracias a mí. Si yo no estuviese, nadie lo disfrutaría tanto. Los pibes chorros me dedicaron un tema que dice “Qué calor, qué calor OEO” pero ¿qué quiere decir el tema? ¿Porque hace calor tienen que tomar un vino en cartón? Nunca lo entendí. Lo mismo me pasa con la de Calamaro: “Hace calor, hace calor”, apenas me nombra, sólo me usa de excusa para hacer el amor en el balcón.

 Nadie me agradece, todos me putean. “¡Qué calor la puta que lo parió!”, se queja la gente. ¿Qué saben si me parió una puta o quién? No se metan en mi vida privada, yo me meto poco en la de ustedes… siempre me sacan. Si no es el ventilador, es el aire acondicionado. No me dejan entrar en su intimidad, entonces no entren ustedes en la mía.

Disfruten de las piletas, hagan guerras de agua y bombardeen con bombuchas, pónganse poquita ropa y tomen sol. Y sino me quieren, aprovechen las vacaciones para alejarse de mi y vayan a esquiar. Yo los quiero a todos por igual y sé que la mayoría me quiere también. Presiento que es algo mutuo en el fondo. Ahora que saben todo lo que tienen gracias a mí… es algo mutuo. Ámenme como yo los amo.

18 diciembre 2012

¿Quisiera ser una mosca?



Todos dicen que les gustaría ser una mosca para ver y enterarse de todo, pero ¿saben lo que es llevar el peso de saberlo y no poder contarlo? Ser una mosca no es tan fácil. Ves y escuchas pero no podes hablar… o al menos no te entienden. Nos tratan de pesadas porque molestamos a la gente, pero no se dan cuenta de que en realidad tratamos de decirles algo o quizá llevarlos a que vean lo que vimos nosotras. Pero no, parece más fácil abofetearnos y sacarnos de encima.

¿Podes creer que hay quienes nos tienen miedo? no sé por qué, si somos inofensivas. No mordemos, no picamos, no matamos. Muchos dicen que no servimos para nada. No fabricamos miel, ni somos un chupasangre molesto que deja picaduras. Al final, no sirve de nada ser bueno. A las hormigas les pasa lo mismo. Las pisan por inútiles, por no hacer nada.

A nosotras si no nos matan, nos suicidamos. Seguimos el consejo de ir hacia la luz blanca, pero terminamos tontas. Nos chocamos una y otra vez y por lo general no tenemos la suerte de morir. Ni morir tranquila podemos. ¡Qué destino el nuestro! Encima que vivimos menos de un mes, nos quieren matar antes de tiempo. ¡Grandote tomate vacaciones y déjame vivir en paz!


Los humanos son crueles con nosotras. Nos tratan de sucias, de larvas y hasta llamadoras de la muerte. La cantidad de mitos que circulan alrededor nuestro, nos hace sentir importantes. No somos sucias porque nos atrae la materia fecal o la carne podrida. A ustedes les atrae el sushi, la morcilla, la gelatina, la salchicha y demás comidas que no saben de qué están hechas. ¿Por qué no averiguan? Quizá no seamos tan distintos.

Lo de larva podríamos discutirlo, ya que al salir del huevo, lo somos por un tiempo. Pero esto no justifica que sean despectivos con nosotras. No somos las únicas que pasan por esa fase, las mariposas y las ranas también, con distintos nombres todas somos larvas. Es como la infancia humana, una fase en la que dejan la panza para empezar a vivir y transitar otras fases o como le dicen ustedes “etapas”.

Por último, ¿llamadoras de la muerte, enserio? No tenemos ningún contrato firmado. Si lo tuviésemos no viviríamos tan poco tiempo. No sé de dónde sacan estas cosas y menos a quién se le ocurre, pero no sean malos con nosotras. No les hicimos nada. Ya entendimos que no quieren enterarse de ciertas cosas y por eso nos abofetean. Ya entendimos que no tenemos que acercarnos a ustedes para contarles lo que “quieren ver y oír”. No lo vamos a hacer más, pero ustedes no digan “quisiera ser una mosca para ver qué hace” o “quisiera ser una mosca para escuchar qué dice”. Ya saben lo duro que es ser mosca y no quieren ponerse en nuestro lugar.


28 noviembre 2012

El primero en hablar es el cassette






Abro el blog con este objeto porque si bien hoy no le damos el uso que realmente tiene, lo vemos en fundas de celulares, mp3, o hasta en billeteras, carteras y demás. Creo que es hora que lo dejemos a hablar y escuchemos lo que tiene para decirnos.






Me tienen en desuso, ya no sirvo para nada. Seguro en el altillo de tu casa tengas a mis gemelos; apilados en una repisa, guardados en cajas o tirados por el piso. Da igual, de todas formas ya casi ni existimos.

Me crearon en  1963 en Europa, por eso a veces resulta difícil escribir mi nombre, pero decime audio caset, prefiero argentinizarme. En mis décadas de oro me usaban un montón: de lado A, de lado B y hasta a veces podían regrabarme. Guardaba las primeras palabras de los bebés, los cuentos hablados y hasta los cantantes me vendían y se hacían ricos.

Pero no era perfecto, claro. A veces se me salía la cinta de tanto manoseo, pero ustedes me rearmaban con tan solo un dedo o un lápiz... Giraban mi reel y me devolvían la cinta perdida. Nunca se los agradecí, ahora les doy las gracias.

Mi declive comenzó al final de los 80 y durante la década del 90 con la llegada de mi archienemigo el CD. Ese redondo y chato fanfarrón, que se la daba de galán porque era brilloso y podía almacenar mucha más información. De a poco me fue robando mi lugar. Ni siquiera me dejó a los autos, que fueron los últimos que me abandonaron.

Igual, la fama no le duró mucho más que a mí. Hace un tiempo los veía enredados en las ruedas de las bicicletas de los chicos o decorando paredes como los viejos discos de vinilo. Es verdad que se siguen usando, pero el pendrive le sacó muchos consumidores; hasta ITunes se le llevó a los cantantes, que antes fueron míos.

Pobre CD. Ahora que lo pienso me da pena… podríamos ser amigos, unir nuestras fuerzas. No creo que podamos vencer a las nuevas tecnologías, pero dicen que la moda actual es retro. Podríamos encontrar a algún chapado a la antigua que nos quiera coleccionar y nos cuide. Tendríamos un destino bastante similar...  terminaríamos siendo meras decoraciones de los adictos al arte moderno. Por mí está bien, me conformo con poco, pero él no sé. Me voy a preguntarle qué le parece mi idea. ¿Vos crees que aceptará una tregua? ¿Nos querés coleccionar?