“Hoy me
enteré que soy celíaca. ¿Cómo voy a hacer para vivir sin comer todo lo que comí
en mi vida? Encima justo a mí que amo comer”, se preocupaba Caro tras enterarse
que era celíaca. Los expertos advierten que, como ella, menos de la cuarta
parte de las personas con celiaquía saben que padecen este trastorno digestivo,
y que no seguir una dieta libre de gluten puede dañar seriamente su salud.
¿De qué se trata?, es una enfermedad autoinmune
y multisistémica que provoca una condición permanente de intolerancia al
gluten, a un conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y
centeno (TACC) y productos derivados de estos cuatro cereales. Cualquiera puede padecerla, a
cualquier edad y en cualquier momento. Actualmente, la incidencia es mayor en
mujeres, que en varones y se estima que en Argentina 1 de cada 100 habitantes
puede ser celíaco.
Anoche
salimos a cenar juntas pero no sabíamos qué lugar elegir; no porque
estuviéramos indecisas sino porque ella había recibido los estudios esa mañana
y no estaba informada sobre el asunto. No tenía idea de qué podía comer, cómo
prepararlo o a dónde ir. Un poco como apoyo psicológico y otro poco para ayudar
a una amiga, decidí buscar información al respecto y compartirla por este
medio. Quizá ayudo a más de uno.
Para todos
aquellos que no saben si son o no celíacos,
según la Asociación Celíaca
Argentina, los síntomas se manifiestas de distintas maneras según la edad:
En niños: suele presentarse "diarrea crónica"
(síndrome de mala absorción), vómitos reiterados, marcada distensión abdominal,
falta de masa muscular, pérdida de peso, retraso del crecimiento, escasa
estatura, cabello y piel secos, descalcificación, inapetencia, mal carácter o
irritabilidad, alteraciones en el esmalte dental, dislexia, autismo,
hiperactividad etc.
En adolescentes: dolor abdominal, falta de
ánimo, rechazo a la actividad deportiva, retraso en el ciclo menstrual y
frecuentemente baja talla comparativa con los hermanos o llamativamente menor
en función de lo esperado por la altura de sus padres, retraso puberal,
estreñimiento, queilitis angular, aftas recurrentes, anemia ferropénica,
cefaleas, etc.
En adultos: osteoporosis, fracturas, artritis,
diarreas, estreñimiento, desnutrición, abortos espontáneos, hijos recién
nacidos con bajo peso, impotencia, infertilidad, pérdida de peso, anemia
ferropénica, caída del cabello, colon irritable, menopausia precoz, astenia,
depresión, epilepsia, neuropatías periféricas, cáncer digestivo, etc.
En cuanto al tratamiento, las consultas web afirman que “consiste
en seguir una dieta estricta libre de gluten de por vida. Esto va a permitir
una recuperación de las vellosidades intestinales, que volverán a tener un
tamaño normal. Una vez que se ha eliminado el gluten de la dieta, puede
apreciarse una mejoría de los síntomas en un par de semanas, y en unos meses el
paciente consigue un buen estado nutricional, pero pueden pasar dos años hasta
que las biopsias de duodeno sean completamente normales”.
Además, se dice que es muy importante que los celíacos
presten atención a los alimentos que consumen, ya que entre el 70% y el 80% de
los productos alimenticios manufacturados contienen gluten. Esto se debe a que éste
se emplea en la elaboración de conservantes, espesantes, colorantes, aromas y
condimentos y, por lo tanto, puede estar presente en salsas, sopas, fiambres,
rebozados, conservas, etcétera.